Desde que el Gobierno de España implantó el estado de alarma ante la pandemia del coronavirus COVID-19, la vida de todos los que formamos parte de la gran comunidad educativo-pastoral de Salesianos Trinidad ha dado un giro de 180 grados.
Skype, meet, streaming y un largo etcétera de aplicaciones telemáticas han hecho posible que nos encontremos como en una nube, en el mundo digital.
Reuniones de claustro, clases con alumnos, reuniones de grupos de fe, celebraciones religiosas de la Basílica forman parte ahora de los vericuetos de internet, la red de redes.
Para ello hemos tenido que aprender con tutoriales, preguntar a los «sabios electrónicos», pruebas de ensayo y error, a poblar este mundo de ceros y unos.
También damos gracias a Dios porque hace posible que nuestro confinamiento sea más llevadero y que, aunque nunca podrá sustituir la vida real, nos vemos en las pantallas.
El espíritu de Don Bosco llenó la casa salesiana
La casa salesiana de la Santísima Trinidad ha vivido uno de los momentos más esperados del curso con la celebración de...



